Saltar al contenido
Inicio » Blog » Por qué no avanzas aunque vayas a terapia (y cómo dar el siguiente paso)

Por qué no avanzas aunque vayas a terapia (y cómo dar el siguiente paso)

Por qué no avanzas aunque vayas a terapia (y cómo dar el siguiente paso)

Llevas meses en terapia. Has hablado, has llorado, has entendido cosas importantes sobre ti. Y sin embargo, hay algo que no termina de moverse. Sigues repitiendo el mismo patrón, tomando las mismas malas decisiones, sintiendo que algo te bloquea. Respira. Esto es mucho más común de lo que crees. Y tiene explicación.

Señal de estancamiento Cómo destrabarlo
Das vueltas a lo mismo sesión tras sesión Díselo a tu terapeuta: «siento que no avanzo». Llevarlo a consulta ya es terapéutico
Has aprendido el lenguaje terapéutico pero nada cambia Pregúntate qué estás evitando. ¿Hay un tema del que nunca habláis?
«Actúas» para el terapeuta: dices lo que crees que quiere oír Cambia el formato: prueba un grupo, un taller intensivo, saca el trabajo de la cabeza al cuerpo
Evitas ciertos temas sistemáticamente sin ser consciente Date permiso para parar. No es fracaso: a veces necesitas integrar o probar otro enfoque
Sientes que la terapia individual llegó a su techo Combínala con un grupo de crecimiento: aparecen tus patrones en directo

Entender no es lo mismo que cambiar

Primera verdad incómoda: la comprensión intelectual no transforma. Puedes entender perfectamente por qué actúas como actúas… y seguir haciendo exactamente lo mismo. Esto es algo que distingue a la terapia Gestalt: no nos conformamos con que entiendas. Buscamos que vivas, en sesión, una experiencia distinta.

El «techo terapéutico»

Segunda verdad: a veces la terapia uno a uno llega a un límite. Has trabajado tus heridas pero hay algo en tus relaciones que no cambia porque — lógicamente — en terapia individual no hay otros con los que practicar. Ahí los grupos de crecimiento actúan como acelerador del cambio.

El miedo a lo que hay detrás del síntoma

Tercera verdad: a veces no avanzamos porque avanzar significa soltar algo que, aunque hace daño, resulta familiar. Lo desconocido da miedo. Y justo cuando te acercas al cambio real, aparece una resistencia feroz. No es sabotaje: es el miedo natural a dejar de ser quien has sido siempre.

El estancamiento es parte del camino

Estar bloqueada no significa que la terapia no funcione. Significa que estás en una fase del proceso. Las mesetas forman parte de cualquier camino de crecimiento. No te castigues por no avanzar «lo bastante rápido». Y a veces el mayor avance no es moverse hacia delante, sino dejar de exigirte moverte.

Si sientes que tu proceso está bloqueado, puedes contactar sin compromiso. A veces una sesión de exploración con otra mirada abre puertas que no sabías que existían.

Abrir chat
1
Hola 👋
¿En qué puedo ayudarte?